La banana mecánica

Álvaro y Gonzalo conversan de camino a casa, tras una noche de Texas Hold’em, cigarros y cervezas. Uno es actor y el otro director, cuyas ambiciones apuntaban al más fino cine de culto. Sin embargo, la decepción y, más que nada, la agradable sorpresa llegan cuando entran en contacto con el mundo de la producción de pornografía.