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“Profesionales de la farsa”: los creadores

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—Los niños son nostálgicos de algo que no conocieron; los viejos como nosotros le tememos al pasado.

—¿Por qué?

—Porque es algo que sí conocimos, ¿y para qué volver a cuando empezamos a sufrir?

David Jaúregui, “Profesionales de la farsa”

Con motivo del estreno en cines del remake de El Rey León (2019) —dirigida por Jon Favreau y producida por Disney—, la directora teatral Alejandra Ballina tuvo la visión de reunir a dos actores que han encarnado a los personajes más icónicos de dicha historia: Pumba y Timón (interpretados por Sergio Carranza y Alfonso Borbolla, respectivamente) para “dar voz” —literal— a varios personajes de la serie “Profesionales de la farsa”, de David Jaúregui, y que ya se puede escuchar y leer en la app de ipstori.

Rey Leon

©2019 Disney Enterprises, Inc. All Rights Reserved.

He aquí la conversación que tuvimos con cada uno de ellos, pues la producción de esta obra (aunque los diálogos fluyan de forma natural) se hizo por separado: tanto los narradores como el autor viven en estados distintos y, hasta la fecha (por razones de trabajo), no se han podido reunir en persona.

*

Timón (Poncho Borbolla)

Carlos B. R. (CBR) —Sé que conviviste con Sergio (Carranza) tres años en la obra de El Rey León.

Alfonso Borbolla. (AB) —Sí, cerca de tres años montamos El Rey León, que duró más de 2 años con 9 meses, más los dos meses extra que tuvimos de ensayo. Ahí nos conocímos. Creo que las pruebas a las que te sometes en un proceso tan intenso como lo fue El Rey León —que implicó tanto tiempo, tantas horas de trabajo y un entrenamiento extenuante, son pruebas de fuego y, convivir con Sergio, lo hizo más ameno; es más, se convirtió en un verdadero placer, pues él es una maravilla de persona y de actor.

Rey Leon pelicula

Poncho Borbolla (de verde) junto a Sergio Carranza, en la versión teatral de El Rey León.

CBR —Sé que para ti es una de tus mejores experiencias teatrales.

AB —Pues imagínate, el privilegio de hacer tanto tiempo una obra de teatro es increíble, porque normalmente las temporadas en México duran 3 meses, 6 meses a lo mucho —si bien te va, pues algunas sólo duran unos cuantos días—; es raro que una temporada dure tanto tiempo y más una producción del tamaño de El Rey León. Y ahí vivimos de todo: fue muy fatigante pero también muy satisfactoria; trabajas con tanta gente y es tan poderoso el montaje, que se te olvida el cansancio o la rutina; en mi experiencia, por lo menos, fue muy, muy divertida; aunque llegó el momento que para mí dar esa función se convirtió en una terapia, porque me hizo pasar por miles de etapas, desde “qué hago para que el texto siempre suene fresco y no una simple repetición”; cuestionarme seriamente “¿qué sigo haciendo aquí?”, hasta “¡quiero hacer esto toda mi vida!”; pasas por todas las facetas porque sí fue muchísimo tiempo pero, en general, fue una experiencia increíble.

Rey Leon pelicula 2

CBR —¿Cuál fue tu primera impresión cuando leíste “Profesionales de la farsa”?

AB —El relato es padrísimo. Creo que una de las cualidades del texto es que poco a poco, se van develando nuevas dimensiones de lo que pasa en la trama; los protagonistas viven en una especie de realismo mágico que, a su vez, parece oscilar en dos universos paralelos: entre lo real y lo ficticio, y todo se mezcla de tal modo, que uno se queda con la duda de qué fue fantasía o qué sucedió en realidad. Eso está manejado de manera increíble, es muy divertido; los personajes son entrañables y para mí fue muy enriquecedor; muy rico leerlo.

CBR —Y luego cuando ya tuviste que leerlo para interpretar los personajes, ¿cómo supiste que tipo de voz o qué tipo de carácter debía tener cada uno?

AB —El texto acierta muy bien a describir cómo son los personajes con muy pocas palabras y con muy pocos detalles; éstos se explican así mismos con sus diálogos, así como la relación que tienen con otros; entonces, como actor te resulta muy fácil entender cómo son esos personajes y tener una imagen clara en la cabeza; además, el trabajo con Ale Ballina (quien dirige y asesora las lecturas con los actores para estas adaptaciones), para determinar qué acentos queríamos, así como a quién estaba dirigida la narración, fue primordial, porque con sus indicaciones pudimos construir el tono que le correspondía a “ese” vaquero en particular. No queríamos que fuera una voz estereotipada, ni de viejito, ni de cowboy, ni que tuviera un “acento fronterizo”: como es el personaje que narra la mayoría de la historia, al que vamos a escuchar todo el tiempo, queríamos más bien una voz amable, con cierto carácter pero que no cansara.

Alfonso Borbolla

Alfonso Borbolla en una escena de la obra El Plan, de Ignasi Vidal.

CBR —A mí este personaje se me figura un poco al de la cinta El gran Lebowski (1998), de los hermanos Coen, quien también es el narrador de la película y, curiosamente, nunca te imaginas, hasta el final que logras verlo, que se trata de un vaquero.

AB —Claro, eso es lo que queríamos, una voz amable, sencilla, pero natural, que se pudiera escuchar con gusto por mucho tiempo; una voz que nos hiciera imaginar a un personaje, pero que también le permitiera al escucha imaginar “su” personaje y así dejamos que las palabras del propio relato fueran las que nos definieran una imagen mental, para poder construir, más allá de la voz, el carácter preciso de un personaje mayor, pero que conserva cierta jovialidad.

CBR —Si existiera la posibilidad de que hubiera una precuela o una continuación de esta historia, ¿qué preferirías conocer tú?

AB —Qué pasó antes. Me gustaría saber cómo y por qué terminó el luchador en la calle; cómo fue la maldición y si en verdad todo fue obra de un hechizo.

CBR —Sí, por que estos personajes ya están en decadencia y los vemos en una etapa en que son “una sombra de su portento”.

Alfonso en una escena de la cinta Diente por diente (2012).

AB —Esa es una de las cosas bonitas del texto: alude a una nostalgia muy bonita, muy mexicana, de “añorar lo que no vivimos”. Genera una sensación de entre gusto y placer, pero también de nostalgia y de tristeza por esos personajes que parecieran surgir de las historieras; que viven en el imaginario colectivo de México, de una época que muchos “añoran” y de personas y lugares que prácticamente están desapareciendo. Creo que el relato captura justo el instante previo en que esos personajes desaparezcan por completo; por ello preferiría saber qué les pasó antes.

CBR —Claro, cuando estaban en su apogeo, cuando eran casi heroicos; eso se intuye ya en su vejez, que tenían cualidades que no cualquiera tenía.

AB —Y viven un poco en esa decadencia un poco a pesar de sí mismos. Son unos personajes que el tiempo no ha tratado bien y eso genera una reflexión muy bonita también: fueron muy importantes, fueron notables, respetados, pero también, en esta doble dimensión en la que viven, se combina lo que fueron estos dos viejos en la realidad con la nueva aventura que están viviendo y cuánto representaron como personajes ficticios; por esa mezcla, este relato me parece genial.

CBR —¿Hay algo que hayas lamentado de esta experiencia?

AB —Sí, por diversas ocupaciones, Sergio y yo ni siquiera pudimos grabar juntos; no pudimos coincidir en los días de grabación y sé que probablemente él sí escuchó lo que yo grabé antes; espero que eso le haya dado un poquito de “línea” para sus personajes.

Sergio y Poncho

Sergio y Poncho en la rueda de prensa de El Rey León, en 2018.

CBR —¿Cuál fue el evento, la circunstancia, que detonó en ti asegurar “Voy a dedicar mi vida al teatro”?

AB —Cuando entré a la preparatoria, había una materia que se llamaba Actividades Estéticas, en donde uno podía elegir entre varias materias: dibujo, teatro, fotografía, diseño y periodismo; yo quería entrar a periodismo pero ahí tenían prioridad los de mayor edad (de quinto y sexto grado). Se llenó el cupo de periodismo y yo había puesto en segunda opción teatro (casi que por descarte), porque me dije: “la fotografía es muy costosa (tenías que comprar lentes, cámaras, mandar a revelar seguido) y también soy muy malo dibujando…, pues teatro”. Mi mejor amigo y yo hicimos lo mismo: los dos queríamos entrar a periodismo y terminamos en teatro, pero tuvimos la suerte de conocer a una maestra fantástica del CUT —Centro Universitario de Teatro—: Claudia Iriarte, que nos dio un gran curso; nos hizo escribir una obra juntos, nos presentamos en el concurso de teatro de la UNAM y, cuando terminamos esa función, los dos exclamamos: “¡Esto es, definitivamente esto es!”

CBR —Estabas muy chavito… ¿qué tenías 16, 17 años?

AB —16 años y nunca me arrepentí.

Continuará…

Borbolla

Alfonso Borbolla (1980), es un actor que lo mismo ha interpretado obras dramáticas como El rey Nabucco (Teatro Jiménez Rueda y Palacio de Bellas Artes), La comedia de los errores (UNAM) con enorme rigor, al igual que notables obras cómicas, lo que le ha permitido participar en las nueve temporadas de La Improlucha y representar a México en mundiales de improvisación en España, Chile, Colombia y Brasil.

Seguro usted lo reconoce como Raúl Velasco de Luis Miguel: la serie, o como Carlos Salinas en El César o como Paniagua en Club de Cuervos. Ahora mismo puede verlo cada jueves en el Foro Lucerna, en la obra The Pillowman.
Puede saber más de él en Twitter. Sígalo como @poncho_b

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Agradecemos a Disney PR México algunas de las imágenes proporcionadas para este artículo, así como su apoyo a nuestro proyecto de promoción de lectura e invitamos a nuestros seguidores a disfrutar de este trailer:
https://www.youtube.com/watch?v=ag8i7Cw-ehE

Lee tambien la entrevista a Guillermo Del Toro.