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La engañosa «falsa nostalgia» por lo que no vivimos

Los años maravillosos

Conocemos la nostalgia a secas, esa añoranza de lo que ya no tenemos, que nos hace querer volver a un momento o lugar del que nos alejamos. ¿Pero has escuchado hablar de la «falsa nostalgia»? Es un sentimiento engañoso, que puede, incluso, confundir lo que realmente deseamos.

Un grupo de niños llega derrapando a la casa de un amigo para sintonizar su serie favorita (la cual apenas lleva unas semanas de transmisión). Encienden la TV justo cuando empieza una canción en voz de Joe Cocker que dice: «What would you do if I sang out of tune? / Would you stand up and walk out on me? / Lend me your ears and i’ll sing you a song / and i’ll try not to sing out of key».

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La serie es The Wonder Years —Los años maravillosos— transmitida de 1988 a 1993. Muestra la vida del niño Kevin Arnold (interpretado por Fred Savage), quien va narrando sus recuerdos de infancia durante el final de la década de 1960.

La nostalgia de los 60s
El movimiento “hippie”, fuente de nostalgia para muchos. Foto: Wikimedia Commons.

Curiosamente, esa serie no repercutió tanto en quienes sí vivieron aquella época como entre un público más joven. Ese público que nos incluye a los nacidos en los años 70, quienes entonces oscilábamos entre los 10 y los 18 años de edad.

Por supuesto, estábamos familiarizados con la música y las películas de la llamada «Era de la psicodelia», pero no tanto con la moda y mucho menos con las prácticas sociales de entonces. A saber, las manifestaciones en contra de la Guerra de Vietnam, los movimientos políticos y estudiantiles, las innovaciones artísticas y en especial, la llamada Revolución del Amor.

Ver tanta «libertad» entre los jóvenes (sobre todo con su sexualidad, cuando en los 80 pasaba justo lo contrario debido al sida) nos parecía de otro mundo, algo que «comenzamos a añorar».

Tristeza por lo ausente

Según registros médicos, se han logrado registrar hasta 543 emociones distintas en los seres humanos, dentro de las cuales hay algunas tan contradictorias como «el gusto por la tragedia ajena» o «la alegría de estar triste»

Nostalgia viene del griego νόστος —nostos— , ‘regreso’ y -αλγία —algía— , ‘dolor, tristeza’. El término actual fue acuñado por Johannes Hofer, en el siglo XVII, para definir a una enfermedad que se caracterizaba por poner al borde de la agonía a personas que se alejaban demasiado tiempo de su hogar o de sus seres queridos.

La falsa nostalgia puede dispararse por recuerdos amorosos. Foto: CreativeCommons.

Ahora, según el Diccionario del Español de México, entendemos la nostalgia como el «sentimiento de tristeza que produce en uno la falta de algo o de alguien muy querido, que está lejos o ya no se tiene, unido al deseo de estar junto a él o de recuperarlo; en particular, el que uno siente cuando está lejos del hogar o de la patria».

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¿Pero qué pasa cuando se empieza a sentir ese dolor o aflicción por algo que, no sólo no se tiene al alcance, sino que jamás se ha vivido ni se tendrá ocasión de experimentar? A esto se ha definido como «falsa nostalgia».

El arte de la falsa nostalgia

¿De dónde nos viene añorar algo que jamás se ha visto ni presenciado? Sin duda de algunos testimonios históricos pero, sobre todo, de las recreaciones artísticas que se han hecho de múltiples épocas y circunstancias. Pensemos en toda creación artística que nos lleva a cuando y donde no vivimos: poemas, relatos, pinturas y, recientemente, películas, series y demás recursos del entretenimiento.

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En el arte se han destacado las bellezas y los acontecimientos notables de cada época, sin mencionar que las personas de entonces lidiaban con los mismos problemas y sinsabores que las de ahora. O tal vez incluso con otros peores, como enfermedades curables por falta de higiene o medicamentos.

Midnight in Paris
Toma de Midnight in Paris (2011), dirigida por Woody Allen.

La trama de la cinta Midnight in Paris (2011) de Woody Allen, representa perfecto el concepto de falsa nostalgia. Sus protagonistas están obsesionados con una época que jamás vivieron, pero que a su juicio se trata de «la mejor etapa de la historia»

Usted, seguro, conoce a alguien que vive obsesionado con la ropa o las obras que se produjeron en alguna época en particular. Ahora, por ejemplo, «están de moda» los años 80 y el furor por los mismos ya duró más que esa horrenda etapa. No se preocupe. En unos años otras personas quedarán fascinadas por cuanto presenciamos y hacemos ahora… y que para nosotros no tiene nada de extraordinario.

Todo podría resumirse con esa frase que dijo mi cuate Iván Soto (con apenas 12 años de edad), cuando terminábamos de ver Los años maravillosos. «¿Cómo no vamos a estar jodidos, si nos están enseñando a recordar antes que a vivir?»

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